Ex Batallón 141 General Iribarren: el lugar donde se planificó parte del terrorismo de Estado en Córdoba
Dentro del recorrido Memoria, Justicia y Verdad, el predio del Ex Batallón 141 General Iribarren ocupa un lugar clave para comprender cómo funcionó el aparato represivo durante la última dictadura cívico-militar en Córdoba.
A diferencia de otros sitios vinculados al terrorismo de Estado, este espacio no se distingue por haber sido escenario visible de detenciones masivas o centros clandestinos de gran circulación pública. Su relevancia histórica radica en otro aspecto fundamental: aquí se planificaron, organizaron y articularon muchas de las operaciones represivas ejecutadas en la provincia.
Un antecedente temprano de la represión estatal
Incluso antes del golpe de Estado de 1976, este predio militar ya había sido utilizado como lugar de detención de presos políticos durante la aplicación del Plan CONINTES entre 1958 y 1963.
Ese dispositivo marcó un antecedente central en la consolidación de la doctrina del “enemigo interno”, habilitando la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos políticos y sociales, y anticipando prácticas represivas que luego se profundizarían durante la dictadura.
El centro de inteligencia de la represión en Córdoba
Años más tarde, en el mismo predio funcionó el Destacamento de Inteligencia 141 General Iribarren, bajo la órbita del III Cuerpo de Ejército.
Desde este lugar se desarrollaron tareas de inteligencia, recopilación de información, definición de objetivos y planificación de operativos represivos que tuvieron un rol central en el terrorismo de Estado desplegado en Córdoba.
La sección de Operaciones de este destacamento fue señalada como responsable de planificar secuestros, persecuciones políticas, tormentos y asesinatos, además de participar activamente en el funcionamiento de La Perla, uno de los centros clandestinos de exterminio más grandes del país.

Un sitio donde también se construye memoria
Con el regreso de la democracia, el predio fue transferido a la provincia de Córdoba y comenzó un proceso de transformación urbana. Parte del espacio fue destinado a la creación de la Ciudad de las Artes y otro sector pasó posteriormente a manos privadas.
Sin embargo, su valor histórico continuó siendo objeto de investigación y memoria. En 2013 se realizaron estudios arqueológicos y geológicos para investigar posibles enterramientos clandestinos vinculados al accionar represivo. Aunque las pericias no arrojaron resultados concluyentes, consolidaron la importancia del lugar dentro de las políticas de memoria.
Finalmente, en 2014, el sitio fue señalizado oficialmente por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en el marco de la Ley 26.691, reconociéndolo como espacio donde se planificaron y ejecutaron crímenes de lesa humanidad.
Hoy, recorrer este lugar invita a comprender que el terrorismo de Estado no se sostuvo únicamente en centros clandestinos visibles: también se construyó desde oficinas, informes, estructuras de inteligencia y decisiones tomadas lejos de la mirada pública.
Porque recordar estos espacios es también comprender cómo se organizó la violencia estatal y reafirmar el compromiso colectivo con la verdad, la justicia y la democracia.
Descubrí la colección de podcasts “Memoria, Justicia y Verdad”
Como parte de esta propuesta de divulgación patrimonial e histórica, desarrollamos una colección de podcasts dedicada a los sitios que integran el recorrido Memoria, Justicia y Verdad, con contenidos que permiten profundizar en la historia y el significado de cada espacio.
El Ex Batallón 141 General Iribarren cuenta con su propio episodio dentro de esta serie, pensado para acompañar la visita con una experiencia sonora que amplía el recorrido y ayuda a comprender el rol que tuvo este predio en la planificación del aparato represivo en Córdoba.
🎧 Podés escuchar el podcast sobre el Ex Batallón 141 General Iribarren acá.