Marvic
Marvic es mucho más que una heladería y cafetería tradicional de Córdoba Capital: es parte de la historia emprendedora, barrial y gastronómica de la ciudad. Ubicada frente a la concurrida Plaza Jerónimo del Barco, en barrio Alto Alberdi, este clásico cordobés lleva más de tres décadas siendo punto de encuentro para vecinos, familias y habitués que encuentran en sus mesas el espíritu cálido y cotidiano de los bares de barrio.
La historia de Marvic comenzó mucho antes de convertirse en heladería y café. Sus orígenes se remontan a una pequeña fábrica de cucuruchos fundada en Alberdi por Oscar Lucas Santiago y sus hermanos. Con esfuerzo y visión familiar, el emprendimiento fue creciendo hasta consolidarse como una reconocida heladería artesanal y cafetería, manteniendo siempre una identidad cercana, popular y profundamente cordobesa.

Con el tiempo, Marvic se transformó en un espacio emblemático del barrio, donde el aroma a café recién hecho, el movimiento constante de mozos y mozas y el ir y venir de clientes construyeron una postal clásica de la vida urbana cordobesa. Sus amplios espacios y su ambiente familiar hicieron del lugar un punto de reunión habitual para públicos diversos: jubilados que realizan una parada obligada después de salir del banco cercano, vecinos históricos de Alto Alberdi y figuras reconocidas del humor cordobés como el Gordo Oviedo y Chichilo Viale, quienes encontraron allí un lugar de encuentro y conversación.
Pero la historia de Marvic también está ligada a uno de los mayores fenómenos empresariales nacidos en Córdoba. A comienzos de los años 2000, la familia Santiago impulsó desde este espacio un nuevo proyecto familiar que cambiaría para siempre el mercado del helado en Argentina. Con apenas 50 metros cuadrados y máquinas italianas capaces de producir 60 litros de helado por hora, comenzaron elaborando helado artesanal para abastecer la pequeña producción local. Sin embargo, Lucas Santiago, impulsor del proyecto, tenía una idea clara: popularizar el consumo de helado y llevarlo a los barrios donde las grandes cadenas no llegaban.

En medio de la crisis económica de 2001, la familia detectó una oportunidad inédita: ofrecer un producto accesible y desarrollar un sistema de franquicias de bajo costo de inversión que permitiera a muchas personas iniciar un emprendimiento propio. Así nació el modelo que más tarde daría origen a Grido, una de las cadenas de heladerías más grandes de Latinoamérica. Desde el galpón de Marvic comenzaron a abastecer las primeras diez franquicias, acercando el helado a la periferia y transformándolo en un producto de consumo cotidiano para miles de familias argentinas.

El crecimiento fue vertiginoso. En pocos años pasaron de un pequeño local en Alto Alberdi a un galpón de 800 metros cuadrados en barrio General Paz y luego al parque industrial de barrio Ferreyra, desde donde actualmente abastecen más de 1.700 puntos de venta distribuidos en toda Argentina y también en países como Chile, Uruguay y Paraguay. Incluso el nombre de la marca tiene su propia historia: originalmente el proyecto iba a llamarse “Gricco”, pero al descubrir que el nombre ya estaba registrado, la familia Santiago decidió modificarlo rápidamente y así nació “Grido”, marca que hoy forma parte de la identidad comercial cordobesa en toda la región.
A pesar de ese enorme crecimiento empresarial, Marvic conserva intacta la esencia que le dio origen: la cercanía barrial, el espíritu familiar y el encanto de esos cafés tradicionales donde siempre hay tiempo para una charla, un café compartido o un helado frente a la plaza. Un espacio donde la historia emprendedora de Córdoba sigue viva en cada mesa.
9 de Julio 2800. Alto Alberdi.
3514805090